Porque es la sensación que experimentan y comparten las personas mayores de 45 años que buscan trabajo.
Porque las personas adultas saben que valen mucho gracias a su experiencia, compromiso, aplomo emocional, estabilidad laboral y sabiduría, valores que sólo pueden adquirirse a través de los años.
Porque si bien es cierto que el mercado laboral actual, como consecuencia de la discriminación etaria (el 90% de las ofertas de empleo son "hasta 45 años") deja afuera solamente en la Argentina a más de 500.000 personas, los mayores de 45 años todavía sirven y tienen mucho para seguir aportando.