¿Y los mayores qué…?
Publicado por Javier Eizaguirre
Me gustaría empezar este artículo haciendo un comentario sobre la expresión y el concepto de “los mayores”.
Parece que dentro de las etapas de la vida, sobre todo cuando llega aquella en la que a uno le laman “mayor” y le toca la prejubilación o jubilación, sobre todo en los últimos años que se ha venido produciendo en el entorno de los cincuenta y pocos años e incluso antes, se produce claramente un antes y un después en todos los ordenes.
Por citar algunos ejemplos, ocurren cosas como las siguientes: se deja perder la experiencia de muchos años de vida; se apartan o se dejan escapar a excelentes profesionales (en ocasiones únicos e irrepetibles), el mercado de trabajo se descapitaliza porque expulsa el conocimiento poco a poco, se le exige experiencia y sabiduría al joven y empuje e impulso al mayor; en definitiva, se maneja incorrectamente y se deja escapar el talento.
A ese “mayor” que habitualmente ha jugado en primera división y ha estado presente en la alineación del equipo de su empresa, al llegar a este momento se le pasa automáticamente al banquillo y, por todos es conocido, las connotaciones negativas y destructivas de estar en esa situación (“ya no sirves”, “eres caro”,”los tiempos cambian y no te vas a adaptar”, etc.) y que, además, la Sociedad y el Sistema practican habitualmente con una actitud excluyente.
Como consecuencia de todo esto estamos desaprovechando un talento que irremediablemente en muchos casos ya hemos perdido. Como dato añadido, sirva comentar que en los próximos años vamos a tener que asistir a una auténtica revolución en los métodos de atracción y retención del talento porque tendremos invertida nuestra pirámide poblacional dado que habrá más mayores y habrá menos jóvenes que se incorporen al mercado de trabajo. ¿Qué estaremos haciendo entonces para que nuestro mercado de trabajo y nuestro país sean atractivos para esos “talentos”?
Me gustaría recordar aquella idea que nos transmite Romano Guardini (Las Etapas de la Vida) que comenta que cada etapa de la vida es diferente e independiente de las demás, con entidad y sentido propios, que nos preparan para la siguiente y que no dejan de ser un mismo camino de desarrollo del ser humano. Sirva este artículo para que dejemos que lleguen estas etapas con toda su vivencia e intensidad y tomemos conciencia de la realidad que nos afecta y hagamos un ejercicio de talento sabiendo aprovechar las virtudes, capacidades y gran experiencia acumulada de ese “talento del mayor” para convertirlas en ventajas competitivas, aportación de valor, fuente de innovación y en ejemplo de buenas prácticas de las políticas de Recursos Humanos en nuestras empresas.

EL CONCEPTO ESTA PERFECTO-EN LOS PAISES DEL PRIMER MUNDO LA EXPERIENCIA Y A LA GENTE GRANDE-SE LES PAGA MUY BIEN Y SON REQUERIDOS POR SUS EXPERIENCIAS-OBVIAMENTE AQUI NO-ESTE SI ES EL PAIS DEL REVES-GRACIAS
pregunto y perdon, estos comentarios los lee alguien? gracias